Una de las dos penas principales del Derecho penal alemán golpea donde más duele: en la cartera. La finalidad de la multa es castigar al infractor por su conducta ilícita privándole de dinero y se utiliza para todos los delitos que no cumplen la sanción mínima de una pena privativa de libertad.
En Alemania, las multas se calculan según el sistema de tasa diaria, lo que significa que la multa se impone por separado según la tasa diaria y el número de días. Según el artículo 40 (1) frase 1 del StGB, la multa debe ascender a un mínimo de cinco y un máximo de 360 cuotas diarias. El número de tasas diarias impuestas determina la gravedad de la culpabilidad del infractor. Según el artículo 40, apartado 2, frase 3, del StGB, el importe de una tasa diaria oscila entre uno y 30.000 euros y se deriva de las circunstancias personales y económicas del infractor y, por tanto, de los ingresos netos potencialmente disponibles del infractor.
Si la multa no puede pagarse, se impone una pena privativa de libertad sustitutoria de conformidad con el artículo 43 del StGB. Una tasa diaria corresponde a un día de privación de libertad. Si se impone una multa de hasta 90 tasas diarias, no se realiza ninguna inscripción en el registro de antecedentes penales. Esto significa que no hay condena previa. Para evitar la vergüenza de tener que cumplir una pena privativa de libertad sustitutoria, también debe hacer arreglos financieros en una fase temprana. Por ejemplo, se puede solicitar un pago a plazos en caso de dificultades de pago.
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