Tanto si compra un coche de segunda mano como si va a la panadería por la mañana: ambas transacciones constituyen una compra basada en un contrato de compraventa. Como puede ver, un contrato de este tipo no tiene por qué celebrarse por escrito. En la vida cotidiana, nos encontramos a diario con transacciones de este tipo, que suelen salir bien. Sin embargo, un buen asesoramiento resulta caro a más tardar cuando surgen conflictos tras la compra.
El contrato de compraventa regula las obligaciones y derechos entre el vendedor y el comprador. En este ámbito conflictivo, existe un número casi inabarcable de posibles litigios que pueden surgir entre comprador y vendedor. A menudo se refieren a derechos de garantía, ya que la mercancía se ha entregado de forma incorrecta o con defectos, o el comprador tiene expectativas diferentes sobre el objeto adquirido. Desde un punto de vista jurídico, hay que comprobar entonces si el vendedor ha cumplido la obligación definida en el contrato de compra. También hay que considerar siempre si, por ejemplo, debían fijarse plazos para la subsanación de defectos y si éstos se cumplieron debidamente.
Nuestros experimentados abogados le resolverán en un abrir y cerrar de ojos los problemas jurídicos relacionados con los contratos de compraventa y los litigios resultantes .